Capítulo 3

El perfil del tutor: quién acompaña

Antes que técnicas, una persona dispuesta a estar.

Teóricos clave

Quiénes sostienen este capítulo

El perfil del tutor se entiende mejor con quienes pensaron la inteligencia, la confianza en uno mismo y las competencias profesionales.

Retrato de Howard Gardner

Howard Gardner 1943–

Psicólogo · EE. UU.

Big idea. Las inteligencias múltiples: la inteligencia no es una sola capacidad medible, sino varias (lingüística, lógico-matemática, espacial, musical, corporal, interpersonal, intrapersonal y naturalista). Cada persona tiene un perfil distinto.

En la práctica. El tutor mira a la persona entera y reconoce que cada estudiante destaca y aprende de modo distinto; ajusta el acompañamiento a ese perfil, no a un molde único.

Lingüística Lógico-matem. Espacial Musical Corporal Inter-personal Intra-personal Naturalista Perfil dela persona
La inteligencia es plural: cada persona combina las ocho de un modo propio.
Retrato de Albert Bandura

Albert Bandura 1925–2021

Psicólogo · Canadá / EE. UU.

Big idea. La autoeficacia (creer que uno puede) y el aprendizaje por observación (modelado), dentro del determinismo recíproco: persona, conducta y ambiente se influyen mutuamente.

En la práctica. El tutor modela actitudes y refuerza la autoeficacia del estudiante («puedes con esto»), porque quien se cree capaz persiste; y cuida el ambiente que rodea al aprendizaje.

Personaautoeficacia Conducta Ambiente
Persona, conducta y ambiente se influyen entre sí: el tutor puede intervenir en los tres.
PP PERRENOUD

Philippe Perrenoud 1944–

Sociólogo de la educación · Suiza · (retrato ilustrado: sin foto de licencia libre)

Big idea. Una competencia es la capacidad de movilizar recursos (saberes, habilidades y actitudes) para actuar con pertinencia ante situaciones concretas. No basta saber: hay que saber actuar.

En la práctica. El perfil del tutor se define por competencias, no solo por conocimientos: movilizar lo que sabe para acompañar bien en situaciones reales y cambiantes.

Saberes Habilidades Actitudes Movilizarrecursos Accióncompetente
Competencia = movilizar saberes, habilidades y actitudes para actuar ante una situación real.

Retratos: Wikimedia Commons — Gardner (CC BY 3.0), Bandura (CC BY-SA 4.0). Perrenoud: retrato ilustrado (sin foto de licencia libre).

La tutoría se sostiene primero en una persona y después en un método. Las técnicas se pueden aprender, pero son sobre todo el resultado de unas características adquiridas: la aceptación, la comprensión y la capacidad de observar y comunicarse. Un alumno no recuerda el procedimiento que le aplicaron; recuerda si alguien estuvo ahí, si lo escucharon de verdad y si lo trataron como a alguien y no como a un caso.

Por eso este capítulo no empieza por lo que el tutor hace, sino por quién es. El tutor es el orientador más próximo al alumno: el adulto responsable de la institución en quien el estudiante puede confiar, el punto de contacto estable entre la persona y la escuela. Ese lugar no se ocupa con buena voluntad genérica; se ocupa con presencia, escucha y un trato que reconoce a cada quien como único.

La persona detrás de la función

La esencia del tutor

Seis rasgos que sostienen el acompañamiento. No son adornos del carácter: son lo que hace posible que el resto del trabajo funcione.

01 · Estar de verdad

El tutor es un punto de contacto estable y confiable entre el estudiante y la institución, un adulto responsable a quien se puede acudir. Estar significa ser localizable y previsible, no solo aparecer cuando estalla un problema.

02 · Escuchar de verdad

Escuchar es dejar que el otro diga lo que pasa por su mente antes de aconsejar, y evitar la tentación de involucrarse demasiado pronto. El tutor es, ante todo, un corazón que escucha.

03 · Ver a la persona entera

La tutoría busca una formación integral: no solo conocimientos, sino el desarrollo del conjunto de las potencialidades hacia una autonomía cognitiva, personal y social. Se acompaña a un estudiante, sí, pero también a alguien que está construyendo su proyecto de vida.

04 · Tratar a cada quien como único

La personalización supone conocer bien al alumno y preocuparse por sus necesidades concretas. La clave es que cada estudiante se sienta atendido como persona, y no como uno más de una lista.

05 · Autenticidad y empatía

El tutor es auténtico consigo mismo y en la relación, y acepta a la persona tal como es, con un valor propio más allá de sus cualidades o fallas. La empatía es acompañar al otro desde su propia situación, no desde la nuestra.

06 · Cercanía para guiar

El tutor es el orientador más próximo al alumno, el que tiene la relación de apoyo más frecuente, tenga o no el estudiante dificultades. Esa cercanía cotidiana es lo que convierte la guía en algo natural y no en un trámite de corrección.

El educador educa por su persona, por la calidad de su relación y por su capacidad profesional. Alonso Aguerrebere (2017)

Lo que se espera concretamente

Las funciones del tutor

Quién es el tutor se traduce en lo que el tutor hace. Estas cinco funciones resumen su tarea y sirven como lista de comprobación para revisar la propia práctica (González-Benito y Vélaz de Medrano, 2015).

  1. Orientar. Contribuir a la orientación personal, académica y profesional del alumnado: ayudarlo a conocerse, a sostener su autoestima y a tomar decisiones sobre su futuro educativo y laboral.
  2. Prevenir y detectar a tiempo. Mantener una actitud preventiva ante cualquier síntoma de desajuste y hacer un seguimiento que permita identificar dificultades de aprendizaje y necesidades antes de que lleguen a un punto crítico.
  3. Acompañar en lo individual y en lo grupal. Atender a cada alumno como persona y, a la vez, facilitar la integración y la convivencia del grupo-clase como unidad.
  4. Coordinar con el equipo y con las familias y el entorno. Articular la información y la acción con el resto del profesorado y los profesionales de la orientación, y mantener una comunicación fluida con las familias y los servicios del entorno.
  5. Dar seguimiento. Sostener la continuidad en el tiempo: registrar lo acordado, revisar avances y, cuando haga falta, derivar al profesional adecuado.
En síntesis

Las cinco funciones descansan sobre los seis rasgos. Sin presencia y escucha, orientar es dar instrucciones; sin cercanía, prevenir es vigilar; sin ver a la persona entera, acompañar se reduce a gestionar calificaciones. La persona y la función no son dos temas distintos: son la misma tarea mirada desde dentro y desde fuera.

Referencias

Alonso Aguerrebere, J. M. (2017). Nuevo manual de orientación educativa y tutoría: Educación media superior. Editorial Parmenia; Universidad La Salle México.

González-Benito, A., & Vélaz de Medrano Ureta, C. (2015). La acción tutorial en el sistema escolar. UNED.