Integralidad
Aprender a ser
Formar a la persona completa: su mente, su carácter y su forma de convivir.
PrincipioExperiencias integrales
Un modelo educativo de la UPAEP
Educar no se termina cuando el alumno aprueba. La UPAEP le puso nombre a esa intuición y la volvió un modelo. En estas páginas la recorro desde el aula: qué es, de dónde viene y qué me exige frente a la persona que tengo en clase.
¿Qué hago cuando ayudar a un estudiante parece chocar con ser justo con todos?
Un modelo formulado por Mariano Sánchez Cuevas y Jorge Medina Delgadillo (UPAEP).
Si das clase en una universidad mexicana, quizá ya escuchaste hablar del bien común sin saber que hay un modelo pedagógico detrás.
Vale la pena aclarar el origen. La idea de educar para el bien común no es nueva: viene de Aristóteles y de Tomás de Aquino, y llega hasta la UNESCO y la Doctrina Social de la Iglesia. Lo que sí es propio de la UPAEP es haberla convertido en un modelo con nombre, pilares y método. Eso lo hicieron dos personas concretas, sus vicerrectores Mariano Sánchez Cuevas y Jorge Medina Delgadillo: lo publicaron en el documento fundacional de 2024 (Sánchez Cuevas & Medina Delgadillo, 2024), que continúa un libro anterior donde ya habían fijado sus principios y pilares (Sánchez Cuevas & Medina Delgadillo, 2021).
Su raíz más honda es la antropología personalista de cuño católico (Mounier, Maritain, Wojtyła, Stein): la convicción de que cada estudiante es, ante todo, una persona con dignidad. Con esa base, el modelo ordena la enseñanza en tres preguntas que tú y yo podemos hacernos antes de cada clase: a quién formo, para qué formo y cómo formo.
Y no se quedó en el papel. Sus principios se investigaron con la comunidad educativa (Croda Borges et al., 2022) y se probaron en métodos concretos, como la tutoría entre pares (Sánchez Cuevas et al., 2019). Antes de seguir, párate en cada pilar y contrástalo con algo que te haya pasado dando clase.
Cuatro pilares, en diálogo con el Informe Delors (Sánchez Cuevas & Medina Delgadillo, 2024).
Aprender a ser
Formar a la persona completa: su mente, su carácter y su forma de convivir.
PrincipioExperiencias integrales
Aprender a convivir
Reconocer al otro como alguien distinto y digno.
PrincipioCultura del encuentro
Aprender a transformar
Poner los propios talentos al servicio de los demás.
PrincipioLiderazgo transformador
Aprender a trascender
Ir más allá del interés propio, hacia el bien común.
PrincipioTrascendencia en el bien común
Va un problema de verdad: cuando enseño, ¿reduzco al estudiante a lo que espero de él o lo acojo como alguien que me desborda?
Con esa pregunta entro a Emmanuel Lévinas. Su idea central es exigente: la ética es filosofía primera. Antes de conocer o clasificar al otro, su rostro ya me interpela y me hace responsable; la relación con el alumno se vuelve entonces hospitalidad, un recibir al otro antes de pretender enseñarle (Lévinas, 1961/2012). Y lo lleva todavía más lejos: respondo por el otro incluso antes de haberlo elegido (Lévinas, 1974/1987).
Fíjate en una influencia que no es casual: uno de los propios autores del modelo, Jorge Medina Delgadillo, es estudioso de Lévinas, y por su lectura entra la antropología del rostro a la Pedagogía del Bien Común (Medina Delgadillo, 2010; 2017).
La otredad reconoce al otro como radicalmente distinto e irreductible a mis categorías. En el aula significa acoger al estudiante en su diferencia cultural, social y personal, y rechazar toda pedagogía que lo homogenice. Lo aterrizo con dos ideas cercanas: el encuentro Yo-Tú de Buber, que se opone a tratar al otro como un Ello u objeto (Buber, 1923/2017), y la tesis de Ricoeur de que mi identidad se construye pasando por el otro (Ricoeur, 1990/1996).
Antes de ver un expediente, una boleta o un promedio, me encuentro con un rostro.Lectura de Lévinas aplicada a la docencia
TRES VOCES DE LA ALTERIDAD
Emmanuel Lévinas
1906-1995
Desplazó la filosofía del yo hacia la responsabilidad por el Otro. El rostro me interpela antes de toda elección: enseñar deja de ser imponer un saber y se vuelve acogida.
Martin Buber
1878-1965
Iniciador de la filosofía dialógica. Distingue el Yo-Tú recíproco del Yo-Ello que cosifica. Solo me constituyo en el encuentro con un Tú, base de una pedagogía de la confianza.
Enrique Dussel
1934-2023
Fundador de la Filosofía de la Liberación. Piensa la alteridad desde el pobre y el excluido de la periferia: la educación como encuentro que desenmascara la dominación (Dussel, 1977/1996).
Carmen debe decidir si pone o no una calificación aprobatoria. Gael no alcanza formalmente el mínimo, pero vive una situación familiar que afecta su asistencia y su desempeño. Dos colegas le ofrecen salidas opuestas: aprobarlo por sensibilidad o reprobarlo por honestidad evaluativa.
Lévinas me ayuda a no reducir a Gael a una cifra. Pero la responsabilidad por Gael no me autoriza a destruir la verdad de la evaluación. La salida madura me exige una comunidad de cuestionamiento. Elige una ruta y mira lo que pone en juego.
Evita una reprobación inmediata, pero puede falsear la evaluación y dañar la confianza del grupo.
Cómo lo resolvería
Llevaría la decisión más allá de esa tarde y de esa pluma. Registraría con honestidad lo que hay: Gael todavía no logra los aprendizajes clave. Con eso sobre la mesa, abriría el caso en el Consejo Técnico, con trabajo social y con su familia, para atender la raíz, que es el tiempo que Gael pasa cuidando a sus hermanos mientras su madre trabaja.
Después le abriría una ruta real de recuperación, con acompañamiento y evidencias, para que pueda ganarse el 6 en lugar de recibirlo por lástima. Un número honesto al final de ese proceso cuida su dignidad y la verdad de su boleta a la vez. Esa es la decisión que me pide el bien común: una que se construye con la comunidad y con el tiempo a favor de Gael.
Me centro sobre todo en las instituciones de educación superior de México y, en paralelo, en las que damos clase en línea.
Elijo ese foco por una razón práctica: es donde trabajo, y ahí la acogida del rostro se vuelve a la vez un reto humano y técnico. El modelo se difunde de forma institucional a través del Instituto Promotor del Bien Común de la UPAEP (Instituto Promotor del Bien Común, s. f.), y eso le sirve a tu universidad porque le da un marco ya probado en la práctica, con procesos que puedes adoptar.
Y no se queda en abstracción: el bien común puede volverse dinámicas concretas de desarrollo (Nebel & Medina Delgadillo, 2022), y hay evidencia de cómo lo viven los actores clave que puedes usar para justificar su adopción (Croda Borges et al., 2022). Incluso su fundamentación del cuerpo vivo y la subjetividad sostiene esa integralidad que toda universidad dice querer formar (Sánchez Muñoz & Medina Delgadillo, 2018).
| Área institucional | Aplicación del bien común | Pregunta ética |
|---|---|---|
| Tutoría | Acompaño al estudiante como la persona completa que es, con su historia y su contexto. | ¿Lo veo como persona o como caso? |
| Evaluación | Uso criterios claros, evidencias y oportunidades formativas. | ¿Estoy siendo justo o solo rígido? |
| Becas y apoyos | Reduzco barreras reales de permanencia. | ¿Quién queda fuera por condiciones que puedo atender? |
| Currículo | Conecto la profesión con problemas sociales reales. | ¿Para qué sociedad estoy formando? |
| Clases en línea | Creo comunidad, cuido los datos y acompaño sin vigilar de más. | ¿La plataforma ve personas o solo actividad? |
El bien común se nota en las tutorías, los criterios transparentes, los proyectos sociales y una cultura de encuentro.
Cuido que la flexibilidad no se vuelva desorden ni privilegio invisible para quien tiene menos.
También hay rostro aunque no haya cámara: cada entrega tardía o cada silencio puede esconder una historia.
Reconozco la dignidad de cada persona como un bien en sí.
Hago de la relación educativa el medio del crecimiento.
Formo a alguien que lo construya en su familia, su barrio y su país.
¿Qué haré distinto el próximo lunes en mi aula, presencial o en línea, para pasar de contemplar el bien común a acrecentarlo?
Todo lo que afirmo arriba se apoya en fuentes verificables. Aquí las dejo en formato APA 7.